La banda firma un manifiesto sonoro contra la tiranía de la certeza y el estímulo fácil
Hacerse mayor es, en gran medida, darse cuenta de que nadie sabe lo que está haciendo. Esa es la gran estafa de la madurez y Querido ha decidido convertirla en su bandera. Andrés Ferreiro, Raúl López, Roque Vázquez y Antón Vigara lo han grabado a fuego en su segundo disco.
Querido se consolida como una banda de local, de esas que sudan la música antes de subirla a la nube, presentando un trabajo titulado ¿Qué Seré Yo? que funciona como un manifiesto antialgoritmo. Aquí no hay espacio para la viralidad de usar y tirar; lo que hay es una apuesta por el oficio y la paciencia, labrada bajo la producción de Sergio M. Puga, la mezcla de Lucas Piedra Cueva y la masterización de Jacobo Naya, quienes han logrado un sonido orgánico que abraza el absurdo de una generación Z que no comprende el mundo en el que le ha tocado despertar.

El álbum se despliega como un inventario de incertidumbres donde cada corte es una pregunta abierta, comenzando con la atmósfera de ‘¿Qué’ para sumergirse rápidamente en la necesidad de aislamiento de ‘¿Solo quiero estar?’. La banda no camina sola en este laberinto de espejos rotos, contando con alianzas que surgen de la hermandad real, como la fuerza rugosa de David Ruiz en ‘¿El Corazón?’ o la sensibilidad punzante que aporta Merino en ‘¿Cómo no conocí a vuestra madre?’. La resistencia frente al dolor cotidiano toma forma en ‘¿Y si puedo soportarlo?’ junto a Veintiuno, antes de cerrar la primera mitad del disco con la brevedad de ‘Seré’, una transición que marca el ritmo de un trabajo diseñado para ser escuchado de principio a fin, ignorando la lógica de las listas de reproducción troceadas.
En la segunda parte del LP, la búsqueda de identidad se vuelve más densa y cinematográfica, transitando por la duda metódica de ‘¿Quizá es así?’ y la potencia rítmica de ‘¿Capacidad?’, donde se demuestra que Querido es un engranaje vivo de cuatro piezas y no el proyecto de un solo rostro. El disco alcanza uno de sus puntos álgidos en la crítica a la alienación moderna de ‘¿Ser un robot?’, donde la música calibra la frialdad mecánica contra la emoción humana, seguida por el breve suspiro de ‘Yo?’. El clímax llega con el diálogo generacional de ‘¿Qué va a pasar?’ junto a Iván Ferreiro, una canción que huele a legado y a miedo al mañana, para concluir finalmente con el bonus track que da nombre al conjunto, ‘¿Qué seré yo?’, una pieza que resume la identidad fragmentada que ilustra su portada.
La puesta de largo de este trabajo tendrá su momento de verdad sobre las tablas, donde las estructuras complejas y las pausas reflexivas de las canciones se enfrentarán al público en un ejercicio de honestidad bruta. El disco, que está disponible en vinilo —además de en todas las plataformas digitales—, encontrará su forma definitiva en los conciertos de presentación que la banda ha programado para el mes de junio. Las citas imprescindibles para ver a Querido en directo serán en Vigo el próximo 5 de junio en la Sala Supersonic y en Madrid el 11 de junio en el Café Berlín, lugares donde la duda dejará de ser una pregunta interna para convertirse en un estruendo colectivo.


